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MUNDO MÁGICO (El hada y el Mago)

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LOS ARCHIVOS AKASHICOS

LOS ARCHIVOS AKASHICOS

El Archivo Akáshico es algo que nos concierne a todos y a cada uno de los que han sido. Con el ArchivoAkáshico podemos viajar hacia atrás a lo largo del camino de la historia; ver todo cuanto ha sucedido, no tan sólo en este mundo, sino también en otros mundos; porque hoy los científicos han llegado a corroborar lo que los ocultistas han conocido desde siempre; que existen otros mundos ocupados por otras personas, no necesariamente humanas, pero que son, sin embargo, seres sensibles.

Antes de hablar extensamente sobre los Archivos Akáshicos debemos conocer algunas cosas sobre la naturaleza de la energía o materia. La materia, como ya hemos dicho, es indestructible, marcha desde la eternidad. Las ondas eléctri cas son indestructibles. Los científicos han hallado reciente mente que, si una corriente es inducida en un rollo de alambre de cobre, la temperatura del cual se ha reducido previamente hasta lo más cerca posible del cero absoluto, la corriente inducida sigue siempre avanzando sin disminuir nunca. Todos sabemos que, a temperaturas normales, la co rriente no tarda en disminuir y en extinguirse, debido a las varias resistencias. Así, la ciencia ha descubierto un nuevo recurso; ha encontrado que si un hilo conductor de cobre puede experimentar una suficiente reducción de su tempera tura, una corriente eléctrica inducida continúa circulando por él y permanece constante sin necesidad de que ninguna fuente exterior tenga que alimentarla.

Con el tiempo, los hombres de ciencia descubrirán que el hombre posee otros sentidos y otras capacidades. Pero esto, por ahora, todavía no puede ser descubierto por los hombres de ciencia porque los procedimientos científicos van lenta mente y no siempre resultan sencillos.

Hemos dicho que las ondas son indestructibles. Considere mos el proceso de las ondas de luz. La luz nos llega de los más distantes cuerpos celestes más remotos de nosotros. Los más grandes telescopios de la Tierra van escudriñando por el espacio, en otras palabras, van captando luz de enor mes distancias de la Tierra. Algunos de los cuerpos celestes que nos mandan luz, la emiten desde mucho antes que nuestro mundo, o que nuestro universo, gozasen de existencia. La luz es una cosa extremadamente veloz; tanto, que apenas podemos imaginarlo, debido a que estamos dentro de cuerpos humanos y extremadamente entorpecidos por toda suerte de limitaciones físicas. Lo que consideramos «rápido» aquí en el suelo, tiene una diferente significación en un plano diferente de existencia. A modo de ilustración, diremos que un ci clo de existencia, para el ser humano, son setenta y dos mil años. Durante este ciclo una persona existe, repetidamente en distintos mundos, dentro de distintos cuerpos. Setenta y dos mil años, pues, es la duración de nuestro «período escolar».

Cuando nos referimos a la «luz», en vez de la radio o de ondas eléctricas u otras, es debido a que la luz puede ser observada directamente, sin necesidad de equipos generali zados, y la radio, no. Podemos ver la luz del Sol y de la Luna, y si disponemos de un buen telescopio o de unos potentes gemelos, podemos percibir la luz de estrellas muy distantes, que iniciaron su presencia mucho antes de que la Tierra fuese ni tan siquiera una nube de hidrógeno flotando en el es pacio.

La luz, también se emplea como medida del tiempo o del espacio. Los astrónomos nos hablan de «años-luz», y hemos de decir, llegados a este punto, que esta luz, venida de un mundo muy distante, seguirá su viaje cuando éste en que vivimos haya cesado de existir; de manera que estamos for mando, en nuestra percepción, un cuadro de cosas que ya no son y alguna de ellas hace largos años que ya no existen. Si alguien encuentra estas cosas difíciles de entender, con sidere lo que sigue: tenemos una estrella situada en las mayores distancias del espacio. Durante años, centurias, el astro nos ha ido enviando ondas de luz a la Tierra. Estas ondas luminosas pueden tardar mil, diez mil, cien mil, o un millón de años en llegar a la Tierra, porque una determinada estrella, la fuente de esta luz, es extremadamente lejana. Un día determinado la estrella entra en colisión con otra; puede producirse un gran estallido de luz, o ésta puede ser extin guida. Para nuestro propósito, supongamos que se ha pro ducido una extinción total. Siendo así, la luz dejará de llegar, en adelante, a nosotros. Pero durante un millar, o diez millares o un millón, su luz nos va llegando, porque emplea todo ese tiempo para cubrir la distancia que hay entre aquella fuente de luz y nuestro planeta. De este modo, nosotros podemos ver la luz cuando su fuente ya ha cesado de existir.

Permítasenos opinar algo que es del todo imposible mientras estamos en nuestro cuerpo físico, pero que es sencillo y común cuando estamos fuera del cuerpo. Afirmemos, además, que nosotros podemos viajar más rápidos que el pensamiento. Necesitamos que sea así, ya que nuestro pensamiento posee una velocidad definida, como cualquier doctor puede expli carnos. Conocemos hoy la velocidad con que una persona reacciona en una situación determinada. La velocidad o la lentitud a que podrá poner los frenos, a qué velocidad podrá mover el volante. Son conocidas las velocidades de todos nues tros reflejos, de los pies a la cabeza. Nosotros, para el propósito de nuestro análisis, necesitamos viajar instantáneamente. Ima ginemos que podemos llegarnos en un instante a un planeta que está recibiendo luz emitida por la Tierra tres mil años atrás. Situados sobre este planeta nos llegará la luz de la Tierra de tres mil años ha. Supongamos que disponemos de un telescopio de un tipo jamás imaginado con el cual podemos contemplar perfectamente la superficie de la Tierra — inter pretando los rayos que nos llegan allí —; entonces podremos ver la vida como era en el antiguo Egipto y los bárbaros del Oeste, cuyos indígenas iban cubiertos de barro, o todavía menos, mientras en la China descubriríamos una civilización perfectamente avanzada, tan distinta de la que allí reina en nuestros días.

Si nos fuese posible, en aquel mismo instante, desplazarnos a menor distancia, veríamos imágenes completamente dis tintas. Supongamos un planeta cuya distancia de la Tierra nos permitiese ver lo que ocurría mil años atrás con respecto de la Tierra. Veríamos un mundo del año mil (de nuestra Era). Una alta civilización en la India, mientras el Cristia nismo iba extendiéndose por el mundo occidental; y tal vez algunas invasiones en Sudamérica. El mundo también pre sentarla algunas diferencias, comparado con el actual, porque la línea de la costa es continuamente variable; la tierra surge de las aguas, las costas sufren erosión. En el plazo de una existencia humana no se nota gran diferencia; pero, en un período de mil años, las diferencias se nos harían visibles.

Ahora, en realidad, nos hallamos sobre un mundo lleno de las más notables limitaciones; ello es causa de que nos sea posible recibir impresiones únicamente dentro de una zona muy limitada de frecuencias. Si podemos darnos cuenta de algunas de nuestras aptitudes «extracorporales» por com pleto, como pueden ser dentro del mundo astral, nos será posible ver las cosas bajo una luz diferente; podremos darnos cuenta de cómo toda materia es indestructible; todo experi mento que hemos realizado en el mundo, continúa irradiando hacia el exterior, bajo la forma de unas ondas. Con habili dades especializadas, podemos interceptar aquellas ondas; de una manera muy parecida a la de cómo podemos interceptar las ondas de luz. Un ejemplo muy sencillo puede propor cionárnoslo una lámpara proyectora de vistas; se introduce la placa por un lado, actuando en una habitación a oscuras, y, habiendo puesto una pantalla, preferentemente de color blan co, enfrente de la lente del proyector a la distancia oportuna, y enfocamos la luz de dicha pantalla, con lo que veremos una imagen. Pero si, en lugar de la pantalla, proyectamos esa imagen sobre la ventana y las tinieblas exteriores, divi saremos sólo un rayo de luz, sin imagen alguna. De ello se sigue que la luz tiene que ser interceptada, reflejada sobre algo, para ser plenamente percibida y apreciada. Si tomamos unproyector, en una noche clara y despejada, y lo enfocamos al espacio, veremos sólo un pálido rastro luminoso; pero basta con que el proyector enfoque una nube o cualquier avión de paso, para que nos demos cuenta de que existe la fuente luminosa.

Uno de los más viejos sueños de la Humanidad ha sido el de poder disponer de «viajes a través del tiempo». Estos sueños no pasan de ser meras concepciones fantásticas mien tras existimos dentro de nuestra carne y sobre la Tierra; ya que la envoltura carnal nos limita de una manera triste; son nuestros cuerpos tan lamentablemente condicionados, y nues tra necesidad de aprender sobre la Tierra, lo que nos ha im­plantado en nuestros ánimos tantas dudas e indecisiones, que antes de sentirnos convencidos necesitamos lo que llamamos «pruebas» el talento para descomponer una cosa en una serie de piezas para ver como funcionan y asegurarse de que no pueden funcionar de otro modo. Cuando llegaremos más allá de la Tierra y entraremos en el astral, o todavía más allá, los viajes a través del tiempo nos parecerán tan sencillos como el ir, en nuestro estado actual, al cinema o al teatro.

 

Naturalmente, se requiere un prolongado ejercicio antes no se puede ver el Archivo Akáshico; pero mediante el estudio, la práctica y la fe se puede llegar a él, y se llega constantemente.

Pienso que ha llegado el momento de hacer aquí un momento de pausa en nuestro discurso y de discutir qué significa lo que se llama «fe».

La fe es una cosa definida que se puede y se debe cultivar, lo mismo que cultivamos una costumbre o una planta de invernáculo. La fe no es una planta vivaz, como una caña; se parece más a una planta de invernadero. Hay que mimarla, nutrirla, observarla. Para alcanzarla es preciso repetir insis tentemente nuestras afirmaciones de fe, hasta que su conoci miento se escriba en el subconsciente. Este subconsciente representa nueve décimas partes de nosotros mismos, esto es, la mayor parte de cada uno. Muchas veces, nosotros podemos comparar el subconsciente a un hombre viejo y cansado que lo que más necesita es que no le fatiguen. Aquel viejo está leyendo sus periódicos, quizás está con la pipa en los labios y los pies metidos en confortables zapatillas. Está ciertamente fatigado de todo el barullo y las distracciones constantes que le rodean. A través de largos años de experiencia, ha apren dido a guardarse de todo, menos de las más continuas inte rrupciones y ruidos. Igual que un anciano parcialmente sordo. no oye al que le llama por primera vez. La segunda vez no oye porque no necesita oír, y tiene que decidir si vale la pena lo que le dicen. En cuanto a la tercera, le irrita, ya que cl inoportuno le estorba el curso de sus pensamientos, mien tras ¿1 está más interesado en leer los resultados de las carreras de caballos, antes que otra cosa que exija esfuerzo por su parte. Insistid e insistid continuamente, repitiendo vuestra profesión de fe y entonces «el viejo» volverá a la vida con un sobresalto, y cuando el conocimiento esté im plantado en vuestro subconsciente, entonces la fe se instalará en vosotros de un modo automático.

Tenemos que aclarar que la fe significa opinión; decimos «creo que mañana es lunes», y esto quiere decir alguna cosa. Pero no diremos, por cierto, «tengo fe en que mañana es lunes», porque significaría una cosa muy distinta que la anterior. La fe es algo que ha crecido al propio tiempo que nosotros. Somos cristianos, budistas o judíos porque nuestros padres lo fueron, hasta es una regla casi general. Tenemos la fe de nuestros padres — creemos que lo que creyeron nuestros padres era exacto —y así, nuestra fe siguió siendo la de nuestros antepasados. Ciertas cosas, que no podemos probar de un modo definitivo mientras permanecemos en este mundo, requieren fe. Otras cosas que pueden probarse, las creemos o no creemos en ellas. Esto es una distinción, y es preciso que nos demos cuenta de ella.

Pero, ante todo, ¿qué es lo que necesitamos creer, lo que requiere nuestra fe? Decidamos que es aquello que requiere fe; pensémoslo desde todos los puntos de vista. ¿Se trata de fe en una religión, en una capacidad? Mirémoslo desde tantos lados como nos sea posible y entonces, en la supo sición de que pensamos de una forma positiva, establezca mos ante nosotros mismos lo que podemos hacer — esto o aquello —, o que queremos hacer — esto o aquello — o lo que creemos firmemente — en esto o en aquello —- Y debe mos avanzar en estas afirmaciones. A menos que afirmemos que no queremos tener fe «nunca». Las grandes religiones tienen sus seguidores llenos de fe, éstos son aquellos que han estado en la iglesia, o capilla, o sinagoga, o templo y allí han recitado sus plegarias no sólo en interés propio, sino en el de sus prójimos, y se han dado cuenta que en el seno de sus confesiones había algunas cosas que constituían «una fe». En el Lejano Oriente existen unas cosas que se llaman «mantras», y repitiéndolas incesantemente, la persona — que muy probablemente no sabe lo que significa el «mantra» —, alcanzará determinados bienes para el espíritu. El que ignore lo que pueda ser un mantra no tiene importancia alguna, ya que los fundadores de la religión que compusieron el mantra arre glaron las cosas para que las vibraciones engendradas por la repetición del mismo implantasen en el subconsciente la finalidad deseada. Muy pronto, incluso a través de personas que no entienden completamente la invocación, ésta pasa a formar parte del subconsciente y la fe entonces se convierte en puramente automática. De la misma forma, si repetimos oraciones y rezos de tiempo en tiempo, empezamos a creer en ellos. Todo se reduce a mover nuestro subconsciente para que quiera entender y cooperar y, una vez se ha llegado a la fe, no es preciso luchar más, porque nuestro subconsciente nunca cesará de recordarnos que poseemos esta fe, y que hemos de hacer determinadas cosas.

Repitámonos a nosotros mismos de tiempo en tiempo que vamos a ver un aura, que vamos a sentir los fenómenos telepáticos, que estamos a punto de lograr esto y aquello — lo que debemos particularmente alcanzar en lo espiri tual —. Todas las personas que tienen éxitos en la vida; que están en el camino de ser millonarios o inventores, son personas que tienen fe en sí mismas, que poseen fe en alcanzar aquello por lo cual luchan. Esto es debido a que, teniendo ante todo fe en sí mismos, creyendo en sus propios talentos y energías, llegan a engendrar aquella fe que hace que lo que se cree se convierta en una verdad. Si avanzamos diciéndonos a nosotros mismos que nos aguarda el éxito, triunfaremos; pero sólo si en nuestras afirmaciones de éxito no se introducen dudas (las negaciones de la fe). Probemos esta afirmación de éxito y los resultados seguramente nos asombrarán a nosotros mismos.

Habréis oído hablar de personas que pueden explicar a otros lo que eran en una vida anterior y todo lo que hacían. Todos estos conocimientos provienen de los Archivos Aká shicos, ya que son varias las personas que «durante el sueño» viajan por el astral y ven aquellos archivos. A su regreso, por la mañana, como ya hemos analizado, traen con sigo unos recuerdos deformados, de forma que, entre las cosas que dicen, unas son ciertas y las otras inexactas. El lector puede notar que dejas cosas que ellos cuentan, la mayor parte re latan grandes sufrimientos. Todos parecen haber sido esbirros y toda suerte de gente malvada. Esto sucede porque nosotros venimos a la Tierra como si ésta se tratase de una escuela. Debemos acordarnos siempre de que las personas deben ser duras en la expiación de sus propios pecados, de la misma forma que el mineral en bruto es colocado dentro del horno y sometido a intenso calor para que las impurezas suban a la superficie para ser purgadas. Los seres humanos, igualmente, deben soportar tensiones que les lleven casi al punto de rup tura para que su espiritualidad quede patente y sus pecados arrancados de raíz. Las personas vienen a este mundo para aprender; y se aprende más por el rigor que por las dulzuras. este es un mundo de penas; una escuela de formación que es casi un reformatorio, y, aunque haya de vez en cuando raros momentos de dulzura, que brillan como el rayo de un faro luminoso en las tinieblas de la noche, la mayor parte del vivir en este mundo es lucha.

Miremos la historia de las naciones; si queremos poner en duda lo que estamos afir mando, mírense las guerras incipientes. Es éste verdadera mente un mundo de impurezas, y resulta difícil a los altos seres el venir a la Tierra como deben, para inspeccionar hacia adónde vamos. Es un hecho comprobado que una Alta Entidad, llegando a la Tierra, puede levantar alguna im pureza que actuará como si fuese un anda, y lo atará a nues tro suelo. Las altas entidades que llegan hasta nosotros no pueden llegar aquí puras e incontaminadas, porque no podrían soportar las tristezas y las pruebas de este mundo. Así es que debemos andar con mucho cuidado cuando pen semos que Tal o Cual no puede estar tan alto como algunas personas aseguran oír que es excesivamente goloso de tales o cuales cosas. Con tal de que no se dé a la bebida, ya puede estar a suficiente altura. La bebida, en cambio, cancela en un ser todas las altas potencias.

Algunos de los más grandes clarividentes y telepatistas sufren de alguna dolencia física, ya que ésta, muy a menudo, les aumenta la frecuencia de sus vibraciones y les confiere ma yores dotes de telepatía o de clarividencia por sus sufrimien tos. No podemos conocer la espiritualidad de una persona con sólo mirarla. Ni juzgar que es mala, porque se halla enferma; la enfermedad puede obedecer a la necesidad de tener que aumentar la velocidad de sus vibraciones con vis tas a un determinado trabajo. No juzguemos a una persona severamente porque acostumbre a soltar algún taco o no se presente como creemos que debe presentarse un gran per sonaje. Puede tratarse de una gran personalidad que suelte alguna palabrota, o tenga algún vicio que le tenga amarrado a la Tierra. Pero, lo repetimos; mientras esta persona no esté dominada por la bebida, puede tratarse de la gran entidad que originariamente hemos creído que él era. Hay muchas impurezas que reinan sobre la Tierra; lo que es impuro sucumbe; sólo aquello que es puro e incorruptible sobrevive. Ésta es una de las razones en virtud de las cuales venimos los mortales a este mundo; en el mundo espiritual, más allá del astral no puede haber corrupción alguna. El mal no puede existir en los planos superiores; por esto los hu manos vienen a la Tierra para conocer el camino áspero. Y, repitámoslo, un Gran Ser, llegado a nuestro suelo, con traerá algún vicio o aflicción, sabiendo, sin embargo, que él (o ella) han venido a la Tierra con una misión especial, y que las aflicciones o los vicios que les afecten luego no tienen que ser considerados en ningún caso como un «karma» (trata remos de éste más adelante), sino que debemos tenerlos como unos instrumentos, unas anclas, que dejan de existir como desaparece la corrupción, con el cuerpo físico.


Hay un punto que hemos de señalar, y es éste: los grandes reformadores en esta vida, muchas veces son los que en vidas anteriores fueron grandes culpables de aquellos pecados que ahora, en la vida presente, ellos (o ellas) combaten. Hitler, por ejemplo, volverá como un gran reformador. Asimismo, muchos de los inquisidores. Es éste un pensamiento que merece ser meditado. Recordémoslo: el camino de en medio es aquel donde actualmente vivimos. No seamos tan malos que nos sea preciso sufrir nuevamente en una nueva exis tencia. Y si fuéramos tan puros y santos que todo el mundo estuviera por debajo de nosotros, entonces no podríamos sub sistir en este mundo. Afortunadamente, de todos modos, nadie alcanzatanta pureza!
Fuente:http://elmistico.com.ar



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Un Spa en su propio hogar

Muy posiblemente, su caso sea el mismo que el de cientos de hombres y mujeres de las ciudades, cuyas tareas diarias los desgastan hasta extenuarlos, pero no disponen del tiempo o dinero necesarios para poder dirigirse a un tranquilo y apacible spa, que lo provea de todo el relax que está necesitando.

Hacerse un tratamiento en un spa, puede resultar importante para cualquier persona de mediana edad, ya que previenen que se agudicen los casos de estrés u otros tipos de problemas nerviosos.

De hecho, en estos centros, uno puede lograr una sensación de rejuvenecimiento y una fuerte recarga energizante, que lo hacen sentir casi una nueva persona, nuevamente dispuesta a enfrentar el exigente mundo actual.

Pero no sólo de tiempo y dinero se trata: en estos alocados tiempo, es posible que se sientan aún más cansados de pensar todo lo que debería recorrer, en auto o transporte público, para llegar a uno de estos lugares.

No se preocupe, para todo esto existe una solución: realizar un tratamiento de spa en su propio hogar, ya que no importa dónde haga el tratamiento, sino que consiga hacerlo...

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Comenzando el spa hogareño

En primer lugar, escoja un día en el que pueda distenderse totalmente, sin sufrir ningún tipo de interrupciones, y comience a instalar un spa en su propio hogar. Pídale a todos sus familiares, que, por ese día lo dejen sólo en su casa.

Luego, deberá separar un área particular, dentro de su hogar, destinado únicamente a su entera relajación y gozo durante esa jornada.

Comience el día tomando un buen desayuno con jugos de fruta, para luego entregarse a un largo y agradable baño de inmersión.

Convierta su baño en parte de su centro de tratamiento. Ponga velas encendidas alrededor de la tina, varios sahumerios naturales, y escoja una música suave y relajante, para escuchar mientras toma su baño.

Asegúrese de tener su loción de burbujas de baño preferida, un jabón muy perfumado, y un gran número de aceites de baño.

Tome también su albornoz o salida de baño preferida, junto a una mullida y gran toalla para utilizar antes y después de entrar al baño (gracias a la cual no sentirá grandes cambios de temperatura, los cuales pueden ser nocivos para su cuerpo, pero también, muy contraproducentes para su objetivo de lograr una buena relajación).

También debe secarse tranquilo después de un relajado y largo baño, con una toalla caliente, para estimular, energéticamente, todo su cuerpo.

Una vez que termine de sacar la espuma de su cuerpo, utilice alguna buena loción perfumada para esparcir por todo su cuerpo, y “deslícese” en un atuendo liviano y cálido (para ello, deberá dejarlo algunos minutos sobre algún lugar caliente, como el calefactor o el termotanque).

Luego, será tiempo de dejar correr el vapor por su cara, durante cerca de quince minutos. Para esto, deberá inclinar su rostro sobre una pava u olla con agua caliente -sin tapa, pero cubriendo su cara con una toalla- que largue mucho vapor -y probando antes que no lo queme-.

Lo ideal, sería que también utilice una máscara facial, para aprovechar y realizarse un tratamiento de la piel. Mientras aguarda al menos quince minutos con la máscara puesta, podría aprovechar para ser su propio manicuro y pedicuro.

Una vez que pasen estos quince minutos (o termine su tratamiento de uñas, ya que, recuerde, cuanto más tiempo mejor) quite la máscara facial y aplique una loción que mantenga humectada su rostro.

Luego, sería un muy buen momento como para realizarse un masaje, pero como este es su día especial, y usted lo está pasando a solas, tendrá sí o sí que sustituirlo.

La mejor cosa que podrá hacer para reemplazarlo, será realizarse un masaje mental, con un buen libro (o película de video, pero se recomienda lo primero), una buena taza de té caliente, y un sillón muy cómodo y mullido.

Tal vez no sea lo mismo que pasar un día en un spa con vista a campos y praderas, pero podemos asegurarle que le resultará mucho más sencillo de llevar a cabo y, por supuesto, más económico.

Recuerde que es fundamental saber cuándo parar y darse un cierto tiempo para usted mismo, lejos de las locuras y los problemas cotidianos. Por eso, luego de leer esta nota, lo mejor que puede hacer para es comenzar a planificar su propio spa, en su propio hogar.

Poner el freno, y tomarse un día para darse un tratamiento de spa, lo harán sentir una nueva persona, al tiempo que le evitarán muchos problemas futuros, que podrían ser mucho más difíciles de solucionar que con un simple spa…

Aunque los actuales tiempos nos marquen lo contrario, se debe saber que el baño fue en la antigüedad un espacio no sólo destinado a cuestiones prácticas, sino también al placer y relax.

De hecho, muchas personas encontraron en ellos un refugio, estando un tiempo a solas, utilizándolo para darse baños de sales, y abstrayéndose en esos ámbitos de las preocupaciones del mundo exterior.

Placer en su propio baño

Lo más importante a tener en mente, es que cualquier estilo que se incorpore al baño deberá tener un objetivo central, la búsqueda de placer y relax.

Para comenzar estos cambios, podría pensar en la posibilidad de incorporar otros elementos de la casa al propio baño, es decir no limitarse a acondicionar o decorar el baño pensando únicamente en las cuestiones prácticas que allí se realizan.

En este sentido, podría considerar llevar floreros, muebles de madera, un silloncito, bancos, taburetes, cortinas de algodón, cuadros o algún libro, entre muchas otras posibilidades. Los muebles deberían ser de madera, fibras naturales, PVC, o revestidos en cuerina. En las paredes, se podrán incluir cuadros, fotos, o mosaicos con motivos marineros, así como también, en algún rincón, un revistero de rattan.

Decoración

En este rubro, todo depende de sus gustos, y de la originalidad (o el atrevimiento) que quiera incorporar.

Hay quienes prefieren un cuarto de baño despojado, de colores claros o en los que predomine el blanco, con un espacio marcado solo por los elementos que allí pertenecen.

Otros, en cambio, prefieren incorporar elementos de distinto tipo, desde esculturas clásicas, al estilo griego, hasta sahumerios y cortinas de papel, pasando por imágenes, formas y colores de corte más moderno.

Un toque de fragancia y luces

En todos los casos, será muy importante que se impregne el ambiente de todo tipo de fragancias delicadas y sedantes, para lo cual deberá utilizar la mayor variedad posible de aromatizadores o sahumerios, los cuales pueden ir desde aromas cítricos hasta florales o de maderas orientales, entre muchos otros.

El lugar para ubicarlos, será sobre el vanitory, colocando allí una frasco lleno de sales o cápsulas de aceite. Asimismo, se podrían instalar estantes de vidrio próximos a la bañera, donde podrán ubicarse plantas, frascos de perfumes, u otros adornos.

La iluminación también jugará un papel primordial. Lo ideal será incorporar velas, las cuales pueden generar un clima de introspección, pero para lograr esto también podría ser útil cubrir las lámparas para suavizar sus luces.  

Para el momento de sumergirse

Los baños de inmersión serán muy placenteros si se cuenta con una almohadilla para apoyar la cabeza. También debería haber felpudos para la salida, especialmente los confeccionado en base a fibras vegetales, que aportan tonos sobrios y cálidos al mismo tiempo, o los realizados con tablillas de madera. Además, podría incorporarse en la pared un coqueto herraje en donde colocar la bata.     

Autor: Anahí Pérez Rivas

Articulo extraído: www.enplenitud.com


Ejercicios Tradicionales Chinos para la salud: el Chi Kung

Chi Kung

Desde hace miles de años la Medicina Tradicional China brinda diferentes caminos para mejorar la calidad de vida. Entre ellos ejercicios como el Chi Kung, de gran ayuda para prevenir enfermedades

 

Forman parte de los Ejercicios Tradicionales Chinos, el Chi Kung y el Tai Chi; los mismos fueron nutriéndose tanto de la filosofía en la búsqueda de la paz mental (1); como de la medicina y las artes marciales, para trabajar el cuerpo a través de determinados movimientos.

Chi Kung: Un "camino" para vivir mejor

El Chi Kung - término con el que se populariza en el habla castellana* - es parte de la tradición oriental y ayuda a armonizar la energía (2) (Chi) de nuestro cuerpo, combinando tres elementos básicos: concentración, regulación de la respiración y tiempo de práctica.

Sus movimientos son lentos, suaves, armónicos y naturales y pueden ser realizados por personas de toda edad, sexo y diferente condición física.

Esta disciplina permite con el tiempo, eliminar las interferencias emocionales, - caldo de cultivo para las enfermedades- estimulando la relajación en el movimiento. Al mismo tiempo ejercita los huesos, flexibiliza las articulaciones y los músculos, fortalece los órganos internos y activa la circulación de energía a través de los meridianos (3).

Cuando la energía es insuficiente desde el nacimiento o se debilita en el curso de la vida, no se tiene resistencia en circunstancias físicas o psicológicas difíciles; entonces, nuestro organismo se vuelve vulnerable a las enfermedades produciéndose diferentes desequilibrios, por ejemplo: un bloqueo de energía o dispersión de la misma, creando un desorden en distintos órganos o vísceras. Una vida sedentaria, puede provocar los mismos inconvenientes.

La práctica regular del Chi Kung nos ayuda a prevenir la enfermedad y constituye un remedio útil como complemento para acelerar o consolidar un tratamiento médico.

Existen ejercicios específicos para determinadas patologías y los hay de orden general para mantener la salud, pero es importante considerar el placer por realizarlos, así seguramente serán efectivos.

Luego de unos meses de práctica constante comienzan a verse los resultados; apaciguando nuestro corazón, evitando el estrés y logrando un espíritu sereno ante los acontecimientos cotidianos.

Esta técnica es útil complementarla con la práctica de Tai Chi, algunos autores consideran que el Chi Kung desarrolla la energía y la pone en circulación, mientras que el Tai Chi la favorece y distribuye armoniosamente por todo el cuerpo.


(1) "Eliminando la interferencia de las siete emociones: alegría, ira, tristeza, amor, odio, miedo y deseo. Cuando el cuerpo y la mente están relajadas el qi fluye de un modo constante y natural. Por ej: la depresión puede producir úlceras de estómago e indigestión. El miedo puede alterar el normal funcionamiento de los riñones y la vejiga". Qigong para la artritis - Dr. Yang Jwing-Ming

(2) La energía es una fuerza dinámica cuyo flujo es continuo y circular a través de todo el cuerpo. Teniendo conocimiento de cómo la energía circula en el cuerpo, un practicante experimentado puede manejarla en su provecho. Así las disfunciones o las enfermedades, pueden ser eliminadas o atenuadas al suprimir el desequilibrio de la energía.

(3) "La energía circula a través de todo el cuerpo a lo largo de minúsculos canales llamados meridianos. Hay doce meridianos principales: uno por cada uno de los cinco órganos, de las seis vísceras y del pericardio. Su función es la de suministrar energía a cada célula del cuerpo". El libro de los ejercicios internos - Dr. Stephen T. Chang.

* El nombre correcto en los idiomas occidentales de esta disciplina es Chi Kung, pese a que muchas veces hay referencias diferentes a esta disciplina, tales como chicun, chikung, chi kun, chikun, chicung, etc.

Autor: Cecilia Irene Terzián
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Teotzin, el Reiki Tolteca

Teotzin -el camino de los trece consejos- es una adaptación de antiguas tradiciones, de grandes semejanzas con el Reiki. ¿Quieres conocerlo…?

Ipaltznco Teotzin, ica in nomahuiztic in notlazohtzin, ihuan noteotlazohcayotzin, tlamatcayotl in ahtle cauhyotl ihuan in ahtle cahla, Cenohonometeotl. A Teotzin, mi respeto y reverencia, amor profundo y sagrado; sabiduría sin tiempo y sin espacio, totalidad dual indivisible, vacío absoluto.

Teotl es una voz náhuatl que significa energía cósmica, tzin es reverencial, denota lo venerado, lo respetable. Teotzin es entonces, la venerable energía sagrada, esta energía es lo que da vida y movimiento a todo cuanto existe. Y este todo está permanentemente armonizándose a sí mismo: los astros, el aire y el agua, la tierra, las yerbas, los insectos y los animales, la esencia fuego, los mundos invisibles y también el ser humano.

Teotzin, legado de los abuelos y adaptación contemporánea de las tradiciones, por su semejanza con el reiki japonés, también se le conoce como reiki tolteca: empleo de símbolos; el uso de las manos y de mantras; el manejo de la energía (chi como símbolo supremos de la energía de la voluntad); la unicidad que en budismo se busca por medio del zen y que en la cultura tolteca halla similitud en el cen que significa en náhuatl, precisamente, unidad absoluta.

En Reiki tolteca quien tiene el padecimiento es quien se compromete con su sanación, para ello se trabaja la armonía interior, básicamente con los tres centros energéticos fundamentales que enseña la tradición: Tonalli, Teyolía, Ihiyotl. Son las tres almas del viaje Quetalcóatl.

Imponer las manos en Tonalli (en la frente) es dar luz al destino, es purificar el pasado, el presente y el futuro y armonizar a la entidad con Ometeotl, la sagrada energía dual.

Imponer las manos en Teyolía (al centro del pecho) significa la fuerza del corazón, la energía motriz de la vida, la pasión, el esfuerzo, la entrega por el goce del instante y por salvar los retos que se presentan día con día. El corazón humaniza el mundo, le da sentido y sabiduría para la comprensión superior.

Imponer las manos en Ihiyotl (a la altura del hígado) es el renacimiento, enfrentar los miedos, enfrentar a la adversidad con determinación. Viajar a las profundidades de la propia mente, del cuerpo, de las emociones, viajar al interior de la circunstancia que se quiera hacer renacer. Invoca al animal de poder, es el resurge de entre las cenizas.

Este trabajo se complementa con tlahtolli, la palabra y con el influjo de las tres yerbas de poder: la ruda, el romero y la albahaca.

Se trabajan varios símbolos, el principal de ellos es la Cruz Tolteca Nahui Ollin.

También se dan opciones de protección, tan importantes para quien se dedica a purificar las energías de otros muchos consejos, están:

  1. Antes de comenzar las sesiones de Reiki Tolteca, se trazará el símbolo Teochimalli al viento a manera de escudo, este es un invisible amuleto protector muy poderoso.
  2. Al comenzar cada terapia se trazará a lo alto Nahui Ollin abierto.
  3. Si la persona tiene mirada pesada, aliento desagradable, energía densa, fuerte personalidad, se le aplicará, antes de la sesión, cuatro veces el símbolo Nahui Ollin y un poco de la pócima de las tres yerbas en Ihiyotl. Posterior a esto se podrá trabajar con absoluta confianza.
  4. Se utilizará una pulsera de tela, una banda en la cintura o bien ixcuamecatl en la frente (que es la de mayor protección por estar en Tonalli), todos de color rojo para ahuyentar a las energías negativas.
  5. Tener siempre flores blancas en el lugar de la terapia.

     

Para la profundización ya de la mente, ya de alguna circunstancia a sanar o soluciones, se viaja con Ocelotl, el jaguar sagrado. Esto consiste en hacer surgir de Teyolía la imagen del ocelotl, se canta un mantra: Ohtli Ocelotzin, y se recita en voz alta una promesa:

La energía jaguar

Declaración:

“A partir de este momento recuperaré lo que me pertenece y que he perdido por cobardía.

“A partir de este momento no perderé nada por cobardía. Defenderé lo que me corresponde, lo que me pertenece, ayudado por la energía jaguar.

“ Mi respiración, mi postura y mi voz me darán la fortaleza para callar o hablar, para pensar correctamente, para actuar enérgicamente. En mi pasado, mi presente y mi futuro, lucharé por lo que me corresponde ayudado por la energía jaguar”. 

El practicante de Reiki Tolteca deberá llenar sus manos de la luz de la cordonidad que surge de Xictli, el ombligo, misma que genera energía Chi o Chic: la fuerza interior producto de la voluntad logradora, en la  Meditación Tlahuilli-Quetzalcoatl.

 

Luz Quetzalcoatl en Tonalli (13 respiraciones).

Luz Quetzalcoatl en el Teyolía (13 respiraciones).

Luz Quetalcoatl en Ihiyotl (13 respiraciones).

Luz Quetzalcoatl de xictli a las manos (169 respiraciones).

Desaparece el espejo (ego).

Vibra tlahuilli Quetzalcoatl.

 

Es de primer orden que el discípulo tome conciencia de la alta responsabilidad de acercarse al espíritu superior, del compromiso sagrado que es acercarse a Teotzin, de los sacrificios de los sentidos que harán para andar el camino del tlamacazqui. Igualmente importante será comprender que reiki tolteca, Teotzin, es parte de un movimiento comunitario cuya pretensión última, es la transformación positiva de la conciencia superior en beneficio de una nueva era: el sexto sol, mismo que abrirá los portones de la mexicanidad al mundo y será la sabiduría de las piedras y el espíritu de los tlamatini la voz que habrá de dar nuevo rumbo (social, ecológico y de conciencia) a nuestro amado planeta.


Escrito Por: Tlahuilli Quetzalcoatl

Feng Shui para tu jardín

Constantemente nuestras casas son atacadas por las famosas flechas venenosas que no son más que la definición simbólica del feng shui para todas aquellas estructuras con ángulos agudos que apuntan hacia las casas. Para protegernos de estas situaciones nada es mejor que las plantas y de allí la importancia del diseño de los jardines.

Para planificar un jardín según los criterios del feng shui debemos tratar de conseguir un equilibrio entre Yin y el Yang. En el Feng shui el agua, la luz, la actividad es Yang y las sombras, las montañas o colinas, las rocas son Yin.

Un Jardín muy Yang, sin plantas altas, sin sombras, etc., dejará la casa expuesta al ataque de energías negativas. Por otra parte un jardín muy Yin, con exceso de vegetación y sombras impedirá el paso de energías positivas. La clave es combinar en equilibrio, árboles altos, arbustos medianos, áreas despejadas y áreas con muchas plantas.

Recordemos que el feng shui de las formas se basa en el famoso Mapa Simbólico de los 5 Animales Celestiales; según el cual, una casa debe estar protegida en su parte posterior, por una montaña o un volumen mayor que la misma, lado Tortuga.

La protección del lado izquierdo, Dragón verde debe ser una montaña o volumen alto pero más bajo que la tortuga y la de la derecha, Tigre blanco debe ser un volumen más bajo que la casa.

En el Entorno urbano es difícil lograr estas protecciones, especialmente en las urbanizaciones donde las casas son más o menos del mismo tamaño y estilo. El diseño del jardín nos permitirá lograr estas protecciones de manera virtual

Si la parte trasera del jardín carece de la protección de la tortuga, plantar árboles altos es una solución. Otra solución, además es muy estética es construir una montaña de tierra apoyada por rocas y sembrarle arbustos o plantas florales. Las rocas (Yin) junto con el agua (Yang) garantizan la armonía y equilibrio.

En el lateral izquierdo siembre árboles medianos; este lado representa la protección del dragón, necesita altura y movimiento o actividad. El Lateral derecho del jardín representa la protección del tigre blanco; debe ser un lugar muy tranquilo en el cual se pueden sembrar plantas muy bajas.

En cuanto a las plantas, seleccione las que más le gustan, para esto no hay reglas; sin embargo procure que estén sanas todo el tiempo. Como guía, a continuación les mencionará algunas de las plantas preferidas por el feng shui:
 

1. Los pinos y los bambúes considerados símbolos de longevidad y nobleza
 

2. Las plantas de jade, los cotiledones y las malangas son asociadas a la prosperidad, se les conoce como Money plant y se utilizan mucho para la parte frontal del jardín.
 

3. La peonía es la reina de los jardines chinos, simbolizando el amor y la belleza femenina y Los crisantemos amarillos que simbolizan fluidez en nuestra vida. La flor de loto, capaz de florecer en los pantanos se asocia con la pureza.

 

4. Los árboles frutales, que representan la vitalidad y la fortuna.

El terreno del jardín también debe seguir los principios del equilibrio del yin y el yang. Una superficie totalmente plana es muy Yang e incapaz de retener la buena energía y viceversa.

Para lograr el equilibrio el terreno debería tener pequeñas colinas, preferiblemente en su parte trasera; la pequeña montaña de rocas cumpliría una buena función; otra manera de lograrlo es plantando las plantas de tal manera que la tierra sobresalga del terreno.

Las caminerías deben ser de formas curvas y bordeando el jardín para que el centro se mantenga despejado. El mobiliario también debe ser de formas curvas sin salientes agudos que afecten el flujo de energía hacia la casa.

Ahora hablemos del agua en movimiento (fuentes, piscinas, jacuzzis, etc.), elemento imprescindible en los jardines para lograr la armonía pero cuya ubicación debe ser cuidadosamente seleccionada. Un principio del feng shui es que las casas deben tener Agua en su frente y montaña atrás.

El agua será traerá prosperidad y la montaña la retendrá. Es por esto que se recomienda colocar agua en el frente o lado fénix de los jardines, teniendo cuidado al instalarla de que su flujo converja hacia la casa.

Lógicamente esta regla no aplica para las piscinas y/o jacuzzis por que representa un volumen de agua significativo que puede acarrear innumerables inconvenientes. Existen casos comprobados por los grandes maestros del feng shui en los cuales la instalación de una piscina en el lugar equivocado ocasionó la ruina financiera de las familias.

Bajo ninguna circunstancia instale una piscina sin asesorarse con un experto de feng shui. Para determinar el sitio de una piscina es necesario aplicar el nivel más avanzado del feng shui, la escuela Xuan Kong, que dispone de formulas matemáticas para la colocación de agua dependiendo de la fecha de construcción del inmueble y su orientación geográfica.

Con estas poderosas y efectivas formulas es posible no solamente determinar la ubicación exacta de una piscina sino también de fuentes, cascadas, etc., para que multiplique la prosperidad de la casa y proteja la salud de sus habitantes.

En la imagen pueden observar un jardín con orientación Norte, en el cual se combinaron la escuela de las formas para ubicar las plantas y la escuela Xuan Kong para ubicar la piscina. Puede guiarse por este diseño en lo que se refiera a colocar sus plantas más no en la ubicación del agua ya que esto varía según las casas.

En conclusión el jardín es el receptor y catalizador de las energías que reciben nuestras casas ¡¡Si lo tiene, nunca lo desestime¡¡

Escrito por: Leyda Ramírez

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